miércoles, 23 de abril de 2014

¿Dónde está mi motivación cuando la necesito?


       

            La motivación, ese escurridizo amigo, que miles de veces brilla por su ausencia. En especial, sucede que cuantas menos cosas tiene uno que hacer, menos ganas tiene de hacerlas, o menos tiempo encuentra. Cuando una persona lleva tiempo en situación de desempleo tiene esa sensación de “no tener ni tiempo ni ganas de nada”. Aquí, en este punto, entra un proceso muy, pero que muy, importante llamado Automotivación. A lo largo de este post, intentaré hablaros sobre en qué consiste la automotivación y técnicas para fomentarla. Aunque los que ya me venís leyendo sabéis que a veces me voy un poco por la ramas…

            Dentro de la motivación debemos distinguir dos diferentes fuentes desde las que esta proviene, puede haber motivos intrínsecos o extrínsecos; me explico, es importante saber distinguir cuáles son las causas de nuestra motivación, es decir, cuando tus motivos para estar motivado son extrínsecos, quiere decir que provienen de una causa exterior, puede que sean intensos, pero no de muy larga duración, ya que no dependen de ti. Por lo que es muy importante que nuestras fuentes de motivación sean internas (motivos intrínsecos), ya que siempre dependerán de nosotros mismos y eso a su vez repercute en nuestra persona, a todos los niveles: emocional, cognitivo y, también fisiológico; por lo tanto, en este post a partir de ahora hablaremos de Automotivación, refiriéndonos a todo lo explicado a lo largo de este párrafo.

            Bien, después de esta pequeña sesión teórica (espero que no os haya resultado aburrida), ya estamos “metidos en harina” (¡como me gusta esta expresión!). Desde luego automotivarse no es tarea sencilla ya que, como hemos hablado en otros posts anteriores, uno no se encuentra siempre en el mismo estado de ánimo, a veces uno está contento y se siente muy motivado para llevar a cabo cualquier tipo de tarea, y otras veces la vida se nos hace cuesta arriba. Y aquí entra un punto muy importante relacionado con la motivación, la emoción. Es curioso como las emociones manipulan nuestro estado de ánimo y, a su vez, nuestro comportamiento.

            Por lo tanto, surgiría la siguiente pregunta “¿Qué relación existe entre emoción y motivación?La emoción en sí es un sistema motivacional, del que nos podemos valer para automotivarnos, es decir, sí uno sabe “utilizar” sus emociones en beneficio propio (aquí os adelanto, en exclusiva, el tema del próximo post: inteligencia emocional) puede llegar a encontrar una poderosa fuente de motivación intrínseca. Y todo esto ¿qué diantres quiere decir? ¿Qué hay que ser seres perfectos, siempre en un estado irreal de alegría, para poder estar motivados? ¡Qué va! El meollo de la cuestión es utilizar técnicas que fomenten nuestra automotivación.

           Con respecto a técnicas que fomenten la motivación uno puede encontrar mil y una en internet, haciendo una simple búsqueda en el “todopoderoso google”, por lo que mi intención no es daros herramientas que podéis encontrar fácilmente, quiero ir un poquito más allá. Lo primero que tenemos que tener en cuenta, es el hecho de las diferencias individuales, cada uno es de un padre y una madre, es decir, nuestra motivación también depende de características propias de nuestra personalidad, por lo que no todas las técnicas sirven para todo el mundo. Lo importante es conocerse a uno mismo, vamos, saber de qué pie cojea, y en relación a ello buscar cuáles son sus puntos fuertes y sus puntos débiles. Aunque en líneas generales, mi consejo es establecer metas de logro en tu vida a gran escala, y también pequeñas tareas o actividades, que uno ha de ir cumpliendo a lo largo de la semana, es decir, pequeñas metas más a corto-medio plazo. Todo esto tiene relación con temas de gestión del tiempo, de los que hablaré en futuros posts.

            Por último, quería hablaros de la motivación inconsciente, ya que buscando intensamente, en libros, apuntes,… de la carrera, para escribir este post, encontré sobre este tema, y me ha parecido muy interesante, ya me diréis sí a vosotros también. Por supuesto, ni que decir tiene, que la teoría sobre la motivación inconsciente proviene de la perspectiva psicoanalítica (Freud, el inconsciente, y todas esas cosas, ya sabéis). Pero bueno a grandes rasgos, y ya para no resultar pesada en este post tan largo, la motivación inconsciente vendría a explicar como de forma inconsciente una persona puede poseer pensamientos y emociones que siente que son suyas propias, pero que, realmente, han sido introyectados desde una fuente externa. Es difícil de explicar, y mucho más de entender, pero desde la teoría psicodinámica, lo que se pretende explicar es que, en muchas ocasiones, creemos estar motivados por motivos conscientes, cuando, en realidad, son motivos inconscientes ocultos, ya que parte de postulados tales como que “Gran parte de la vida mental es inconsciente” o “los procesos mentales operan en paralelo entre ellos”, es decir, que muchas veces no somos conscientes de nuestras propias líneas de pensamiento.




             


            Bueno Psico-lectores debéis ser como los molinos, y generar cada día vuestra propia automotivación. Espero que os haya resultado interesante este post, gracias por leerme un día más. Cualquier sugerencia me la podéis poner en  los comentarios. Un abrazo.


 

martes, 15 de abril de 2014

La Autoestima en tiempos de crisis




"Lo más importante en tu vida eres TÚ” 

            Es normal unos días sentirse en lo más alto de la curva, en la cresta de la ola, y otros días estar sumergiéndonos en un pozo que parece no tener fondo, lo que no ha de ser normal es pensar que la culpa de este hecho la tienen los demás, que nada depende de nosotros, que son las circunstancias, o el destino. Vale, estaréis pensando “¿pero, qué dice está colgada (en el buen sentido de la palabra)?” Pero lo cierto es que todo depende de nosotrosnosotros mismos construimos nuestra propia realidad, sí en base a lo que percibimos del exterior, pero no nos engañemos, un mismo hecho puede resulta algo positivo para una persona, y bien negativo, ¡una auténtica tragedia!, para otra.

            Y os preguntaréis, ¿a qué viene todo este sermón? Veréis os explico. Hoy quería tratar el tema de la Autoestima, un tema que la verdad es bien difícil y complejo. Toda un asignatura, no trimestral, sino anual. Pero no quiero centrarme en este tema de una forma pedagógica, explicando ¿qué es la Autoestima?; o más bien que entiendo yo por Autoestima (ya que nadie tiene la verdad absoluta, y mucho menos yo). También cuando pensaba en cómo enfocar este Post, me puse a divagar sobre hablar de la Pirámide de Maslow, pero luego me pregunté de qué os serviría que hablase de algo que, simplemente, lo podéis buscar en Google o en la Wikipedia, con un golpe de teclado.

            Personalmente con este Post lo que más me interesa es el tema de ¿cómo fomentar la Autoestima?, sobre todo en estos tiempo que corren. Cómo todos sabréis hoy en día estamos en crisis (¡vaya novedad-obviedad!, que acabo de soltar), pero a mi humilde parecer no sólo estamos hablando de una crisis económica, sino de todo lo que esta conlleva. A muchas personas que se encuentran en estos momentos en situación de desempleo, está resultando una crisis a nivel de estima propia. Es decir, observar como cada día te rechazan de miles de ofertas, a pesar de la larga trayectoria profesional que tienes, o de todos los años y esfuerzo que has invertido en tu estudios, es muy duro y frustrante; pero démosle una vuelta de tuerca a este mapa conceptual, a este proceso cognitivo que parece estar marcándose a fuego en nuestro cerebrito. Y aquí, en este punto, es donde entra lo que os intentaba explicar en el primer párrafo.

            Nadie va a fomentar nuestra Autoestima, este es un trabajo que tenemos que llevar nosotros mismos día a día. ¿Cómo? Muy sencillo, cuidando nuestros pensamientos, siendo positivos, manteniendo una Autoestima positiva, no quedándonos en nuestra zona de confort, siendo creativos, “qué sí el trabajo no viene a mí, pues yo voy al trabajo”, permitiéndonos descansar, darnos un tiempo, queriéndonos, automotivándonos…  y aquí entra de lo que me gustaría hablar en el siguiente Post, el tema de la Automotivación.

            Por último, deciros que no dejéis que vuestra vida se vea afectada al 100% por hechos y fuentes externas, intentad convertir, poco a poco, este porcentaje, primero a un 85%, luego un 65%, después un 50% (¡eso está muy bien!), y de ahí intentad conseguir qué un 99% de vuestra vida dependa tan sólo de vosotros y el 1% restante, aunque sea externo y no lo podáis controlar, reformularlo a algo positivo, de todo se aprende en esta vida…
            


            Buff ¡vaya parrafada, qué os he soltado hoy! Espero que os haya sido interesante y que merezca la pena leerlo, hacérmelo saber a través de vuestro comentarios (sí, sí, aquí abajo). También deciros que he añadido (con alguna ayudita externa, a la que le doy mil gracias ;D) un par de gadgets, con los que podéis haceros seguidores de este Blog, y también recibir avisos de nuevos Post a través de vuestro e-mail.