La motivación, ese
escurridizo amigo, que miles de veces brilla por su ausencia. En especial,
sucede que cuantas menos cosas tiene uno que hacer, menos ganas tiene de hacerlas,
o menos tiempo encuentra. Cuando una persona lleva tiempo en situación de
desempleo tiene esa sensación de “no tener ni tiempo ni ganas de nada”.
Aquí, en este punto, entra un proceso muy, pero que muy, importante llamado Automotivación.
A lo largo de este post, intentaré hablaros sobre en qué consiste la
automotivación y técnicas para fomentarla. Aunque los que ya me venís
leyendo sabéis que a veces me voy un poco por la ramas…
Dentro de la motivación debemos
distinguir dos diferentes fuentes desde las que esta proviene, puede
haber motivos intrínsecos o extrínsecos; me explico, es importante saber
distinguir cuáles son las causas de nuestra motivación, es decir, cuando tus
motivos para estar motivado son extrínsecos, quiere decir que provienen de una
causa exterior, puede que sean intensos, pero no de muy larga duración, ya que
no dependen de ti. Por lo que es muy importante que nuestras fuentes
de motivación sean internas (motivos intrínsecos), ya que siempre dependerán
de nosotros mismos y eso a su vez repercute en nuestra persona, a todos los
niveles: emocional, cognitivo y, también fisiológico; por lo tanto, en este post
a partir de ahora hablaremos de Automotivación, refiriéndonos a todo lo
explicado a lo largo de este párrafo.
Bien, después de esta pequeña sesión
teórica (espero que no os haya resultado aburrida), ya estamos “metidos en
harina” (¡como me gusta esta expresión!). Desde luego automotivarse no es
tarea sencilla ya que, como hemos hablado en otros posts anteriores,
uno no se encuentra siempre en el mismo estado de ánimo, a veces uno está
contento y se siente muy motivado para llevar a cabo cualquier tipo de tarea, y
otras veces la vida se nos hace cuesta arriba. Y aquí entra un punto muy
importante relacionado con la motivación, la emoción. Es curioso como
las emociones manipulan nuestro estado de ánimo y, a su vez, nuestro
comportamiento.
Por lo tanto, surgiría la siguiente
pregunta “¿Qué relación existe entre emoción y motivación?” La
emoción en sí es un sistema motivacional, del que nos podemos valer
para automotivarnos, es decir, sí uno sabe “utilizar” sus emociones en
beneficio propio (aquí os adelanto, en exclusiva, el tema del próximo post:
inteligencia emocional) puede llegar a encontrar una poderosa fuente
de motivación intrínseca. Y todo esto ¿qué diantres quiere decir? ¿Qué hay
que ser seres perfectos, siempre en un estado irreal de alegría, para poder
estar motivados? ¡Qué va! El meollo de la cuestión es utilizar técnicas que
fomenten nuestra automotivación.
Con respecto a técnicas que
fomenten la motivación uno puede encontrar mil y una en internet, haciendo
una simple búsqueda en el “todopoderoso google”, por lo que mi intención
no es daros herramientas que podéis encontrar fácilmente, quiero ir un poquito
más allá. Lo primero que tenemos que tener en cuenta, es el hecho de las diferencias
individuales, cada uno es de un padre y una madre, es decir, nuestra
motivación también depende de características propias de nuestra personalidad,
por lo que no todas las técnicas sirven para todo el mundo. Lo
importante es conocerse a uno mismo, vamos, saber de qué pie cojea, y en
relación a ello buscar cuáles son sus puntos fuertes y sus puntos débiles.
Aunque en líneas generales, mi consejo es establecer metas de logro en tu
vida a gran escala, y también pequeñas tareas o actividades, que uno ha de
ir cumpliendo a lo largo de la semana, es decir, pequeñas metas más a
corto-medio plazo. Todo esto tiene relación con temas de gestión del
tiempo, de los que hablaré en futuros posts.
Por último, quería hablaros de la motivación
inconsciente, ya que buscando intensamente, en libros, apuntes,… de la
carrera, para escribir este post, encontré sobre este tema, y me ha
parecido muy interesante, ya me diréis sí a vosotros también. Por supuesto, ni
que decir tiene, que la teoría sobre la motivación inconsciente proviene de la perspectiva
psicoanalítica (Freud, el inconsciente, y todas esas cosas, ya sabéis).
Pero bueno a grandes rasgos, y ya para no resultar pesada en este post
tan largo, la motivación inconsciente vendría a explicar como de forma
inconsciente una persona puede poseer pensamientos y emociones que siente que
son suyas propias, pero que, realmente, han sido introyectados desde una fuente
externa. Es difícil de explicar, y mucho más de entender, pero desde la teoría
psicodinámica, lo que se pretende explicar es que, en muchas ocasiones, creemos
estar motivados por motivos conscientes, cuando, en realidad, son motivos inconscientes
ocultos, ya que parte de postulados tales como que “Gran parte de la vida
mental es inconsciente” o “los procesos mentales operan en paralelo entre
ellos”, es decir, que muchas veces no somos conscientes de nuestras propias
líneas de pensamiento.
Bueno Psico-lectores debéis ser como los molinos, y generar cada día vuestra propia automotivación. Espero
que os haya resultado interesante este post, gracias por leerme un día
más. Cualquier sugerencia me la podéis poner en
los comentarios. Un abrazo.

