viernes, 1 de diciembre de 2017

Pildorita motivacional de Noviembre

      Sí bien es cierto que ya llevamos un tiempo sin nuestras pildoritas motivacionales, como se suele decir "nunca es tarde si la dicha es buena", por ello quiero comentaros que próximamente daré un taller gratuito dirigido a toda aquella persona que se encuentre en búsqueda activa de empleo.

         En este taller veremos diferentes puntos en la búsqueda de empleo, en primer lugar definir la búsqueda de empleo. Es primordial definir quienes somos, cual es nuestro perfil y conocer nuestras competencias, tanto las que más desarrolladas tenemos como las claves para nuestro puesto deseado. Además debemos definir cuál es nuestro plan de acción, qué sector nos interesa, donde queremos trabajar, es decir, tener muy claro lo que queremos. Este último punto parece fácil pero hay muchas veces, que por circunstancias de la vida, uno no sabe muy bien lo que quiere, por ello es importante pararse, pensar y definir tranquilamente nuestros intereses y necesidades.

         En segundo lugar, abordaremos las diferentes herramientas de las que podemos disponer en la búsqueda de empleo. Siempre desde un punto de vista práctico y personal, ya que no todos tenemos el mismo perfil ni todos buscamos lo mismo, por ello hemos de tener, por ejemplo, un Currículum Vitae adaptado a nuestras circunstancias.

         En el bloque central del taller veremos la entrevista de trabajo. En general es interesante conocer los diferentes tipos de entrevista que nos podemos encontrar, y en particular es muy importante saber el tipo de preguntas que podemos encontrar en una entrevista y cómo prepararlas. Por ello realizaremos en esta parte una actividad de Role Playing de entrevista de trabajo, de forma que veremos esta situación de forma controlada, lo cual nos ayudará para nuestras futuras entrevistas.

         En cuarto lugar, veremos otras opciones en la búsqueda de empleo, ya que hay momentos en los que uno se siente como atascado y sin poder avanzar, por ello es interesante plantear nuevas alternativas, entre ella un cambio de perspectiva en la carrera profesional o el emprendimiento, entre otras.

         Por último, tendremos un apartado en el cual se tratará, cual pildorita motivacional, aspectos psicológicos en la búsqueda de empleo, tales como motivación intrínseca e inteligencia emocional.



A continuación os dejo el cartel con toda la información: fechas y lugar de impartición del curso, modo inscripción, etc.



lunes, 23 de octubre de 2017

¿Cuáles son mis competencias?

            Una pregunta que surge a menudo en las entrevistas de trabajo suele estar relacionada con las competencias, puntos fuertes y puntos débiles. Para responder correctamente a este tipo de preguntas es importante hacer introspección, es decir, nos tenemos que conocer muy bien a nosotros mismos. Todo el mundo tiende a responder estas preguntas diciendo algo “bonito”, pero lo mejor siempre es ser sincero, ya que puede que después el entrevistador te pida un ejemplo de esa competencia en tu vida personal o en un trabajo desarrollado anteriormente. Por ello, cuanto mejor nos conozcamos, mejor sabremos cuáles son las competencias que tenemos más desarrolladas y en cuáles tenemos que trabajar para obtener un adecuado grado de desarrollo.

            Pero, ¿cuáles son las competencias que más se valoran en el ámbito profesional? En este post hablaremos de aquellas competencias que un entrevistador suele buscar en un futuro candidato y daremos una breve definición de las mismas.
  • Adaptación al cambio: es la forma en la que cada uno adecua su comportamiento a las diferentes situaciones que puedan surgir. En Psicología el término que se suele utilizar es resiliencia.
  • Análisis y resolución de problemas: es la manera en la que la persona se enfrenta a un conflicto y propone soluciones lógicas al mismo.
  • Aprendizaje e innovación: facilidad con la que la persona aprende, es original y creativa.
  • Autocontrol: control y regulación de las emociones, sobre todo en situaciones de conflicto, ansiedad o estrés; respondiendo de una forma adecuada y con eficacia.
  •  Búsqueda de información: forma en la que la persona investiga, indaga y explora en temas que ayudarán a la mejora en la toma de decisiones.
  • Comunicación: modo en la que la persona explica y transmite sus pensamientos y/o necesidades, de manera clara y constructiva.
  • Desarrollo y/o dirección de personas: ayudar en el aprendizaje de tu equipo, proponiéndoles retos asequibles que fomenten sus herramientas y recursos.
  • Impacto e influencia: forma en la que la persona puede llegar a influir y persuadir a su interlocutor para que este adopte su postura.
  • Implicación, compromiso y responsabilidad: participación de la persona en una organización y sentimiento de pertenencia a la misma, por ende existe un respeto y se vela por el cumplimiento del objetivo común.
  • Iniciativa: proactividad, anticipación a situaciones y necesidades futuras.
  • Motivación y optimismo: es la forma en la que la persona afronta las situaciones con energía y positividad, gestionando la frustración.
  • Orientación a la calidad, a los resultados y al cliente: son tres competencias distintas pero en todas el factor común es prestar atención o bien a la calidad, siendo meticuloso; o a los objetivos marcados; o, por último, las necesidades del cliente.
  • Planificación y organización: es como la persona prioriza en las tareas a desempeñar, planificándolas de forma adecuada.
  • Toma de decisiones: es la forma en la que la persona da respuesta a situaciones complejas con confianza y determinación.
  • Trabajo en equipo: adaptación de la persona al grupo de trabajo y coordinación en dicho equipo.


            Estás son algunas de la competencias más valoradas por las empresas, sí bien es cierto que la importancia de las misma dependerá también del análisis del puesto de trabajo. Por ejemplo, para un puesto de tipo comercial es fundamental las competencias  “Orientación al cliente” e “impacto e influencia”, mientras que para un puesto directo las competencias a valorar podrían ser “Dirección y desarrollo de personas” y “Toma de decisiones”.


            En resumen, lo más importante es que cada uno reflexione acerca de sus comportamientos y analice cuales son las competencias que tiene más desarrolladas y tomé conciencia de cuales son aquellas importantes para su puesto de trabajo y en cuales debe trabajar para mejorar.

viernes, 13 de octubre de 2017

La entrevista de trabajo, ¿cómo me preparo?

            La entrevista de trabajo es un punto clave en la búsqueda de empleo, suele comenzar con una primera toma de contacto telefónico, en la cual debemos seguir ciertas pautas: la primera y más importante es estar tranquilos, respirar hondo y contestar a las preguntas con la mayor naturalidad posible y siempre utilizando la sonrisa telefónica. En segundo lugar, es muy importante tener claro la empresa desde la cual nos están llamando y como hemos aplicado a la oferta, en resumen damos muy mala imagen sí decimos frases del tipo: “no, no tengo ni idea de qué la oferta me llamas, es que como estoy echando tantas últimamente”. Como siempre comentamos, buscar trabajo es como buscar pareja “si tiras la caña fíjate bien a quién y cómo la has tirado”. Y por último siempre es interesante tener a mano boli y papel, para poder apuntarnos lo que nos cuente el entrevistador, funciones del puesto, condiciones laborales, fecha, hora y lugar de la entrevista personal, en el caso de que la hubiera; y sí de paso tenemos nuestro CV encima eso es ya nivel “pro”, ya que nos dará apoyo y seguridad para responder a las preguntas. Como siempre decimos buscar trabajo es un trabajo en sí, por lo cual mi consejo es llevar siempre a mano, en el bolso o bolsillo del pantalón: libreta, bolígrafo y un CV doblado, de esta forma te pille donde te pille la llamada siempre estarás preparado.

            ¿Qué debemos hacer antes de acudir a la entrevista? Uno de los puntos esenciales es “investigar” acerca de la empresa, es decir, acudir a su página web, leernos quienes son, cual es su misión y valores, en qué sector se mueve; en definitiva, interesarnos por la empresa y conocerla y, sobre todo, saber sí va en la misma línea que nosotros, sí es lo que nos interesa, en otras palabras, sí es “la definitiva”. Cuanto más conozcamos la empresa acudiremos con mayor seguridad a la entrevista, ya que muchas preguntas no nos cogerán por sorpresa, un ejemplo claro es la pregunta “¿Por qué quieres trabajar con nosotros?” . Otro tip que debemos realizar antes de acudir a la entrevista es tener muy claro nuestro CV, donde hemos trabajado, que funciones hemos realizado. Esto parece muy fácil, pero en el momento de la entrevista sí no lo hemos preparado nos puede entrar el miedo escénico y quedarnos en blanco, por lo tanto, esto es como un examen oral, debemos tener claro todos los temas y, por supuesto, saber exponerlos ante el público. Por ello, que no te de vergüenza practicar en casa, en voz alta, incluso es interesante (esto para los más osados e histriónicos) grabarse para posteriormente poder analizar y observar, tanto nuestro lenguaje corporal como la forma de expresarnos.

            Por último, ¿qué nos vamos a encontrar cuando lleguemos a la entrevista? Hay múltiples formas de entrevista, tanto personal como grupalmente. En este post hablaremos de una estructura de entrevista personal tipo para puestos de mando intermedio. En primer lugar, el entrevistador nos dará información de la empresa, paso que nos hemos preparado antes de venir a la entrevista observando su página web. En segundo lugar, comienzan las preguntas, a cerca de la experiencia, formación (académica y complementaria), competencias, por ejemplo, “en algún momento de tu experiencia laboral tuviste que cambiar tus funciones, ¿te resultó complicado?¿cómo reaccionaste?” pregunta para evaluar adaptación al cambio; o “explícame, por favor, alguna situación en la que hayas tenido que comunicar disconformidad a tu superior, ¿cómo lo hiciste?” con esta pregunta se evalúa la competencia de comunicación conducta asertividad. Durante esta fase de preguntas hemos de mostrar tranquilidad, ya que si lo hemos preparado correctamente tendremos claro qué y cómo responder. Aunque no debemos mentir nunca en una entrevista, siempre pueden surgir preguntas complicadas, en este tipo de preguntas hemos de ser asertivos, es decir, contamos la verdad, pero siempre utilizando un vocabulario adecuado, sobre todo, es importante tener en cuenta emplear un lenguaje positivo y evitar menospreciar otras empresas, jefes, compañeros o situaciones de nuestra vida profesional. En tercer lugar, el entrevistador nos explicará funciones del puesto y condiciones laborales: tipo de contrato, jornada, horario y condiciones económicas, debemos estar atentos y apuntarnos todo lo que necesitemos. También es probable que nos comente cómo va el proceso de selección o cual será el siguiente paso en el caso de que continuemos en el mismo. En cuarto lugar, nos preguntará sí tenemos alguna pregunta, aquí debemos formular cuestiones que hayan podido quedar en el tintero. Por último, en la despedida siempre es importante agradecer el tiempo que nos han dedicado, sé que esto parece obvio, pero hay veces que vamos tan nerviosos y hemos acumulado tanta tensión durante la entrevista, que prácticamente salimos en estampida, ¡Jumanji! Por lo tanto, queda muy elegante realizar una salida teatral, agradeciendo el tiempo de entrevista y dando un corrector apretón de manos, ni muy flojo (mano mierder, con perdón) ni muy fuerte, no es necesario hacer crujir los nudillos del entrevistador.

            En definitiva, es importante: tener claro nuestro CV y experiencia profesional, conocer la empresa desde la que nos han llamado, preparar previamente la entrevista. Espero que este post os ayude a acudir a vuestras entrevista un poco más tranquilos y confiados.

jueves, 5 de octubre de 2017

Volver a empezar otra vez

              Es duro cuando llevas años trabajando a un ritmo vertiginoso parar de repente “Stop!” La primera sensación es de puro vértigo, como asomarte a un precipicio, el cual si miras hacia abajo solo ves un gran agujero negro. Digamos que finalizar un trabajo en el que llevas tiempo, es como dejar una relación de pareja, de esas parejas que llevan “toda la vida juntas”. Pasas por las distintas fases del duelo:  primera fase “Negación” todavía no te lo crees, te sientes extraño y estás como en "shock", lo cual lleva a la segunda fase “Ira, enfado o indiferencia” depende la persona, o incluso una extraña mezcla que desemboca en una especie de sentimiento de frustración; En tercer lugar entras en la fase de “Negociación”, negocias contigo mismo, haces introspección y piensa ¿y ahora qué? ¿qué hago con mi vida? E incluso te entran ganas de dar un súper giro de 180 grados a tu vida y cambiar de dirección, reinventarte, y entonces entras en la cuarta fase “Dolor emocional o depresión” te deprimes, no ves el camino, todo te resulta bastante complicado y obtuso. Finalmente llegas a la última fase la “Aceptación” y en ella te das cuenta que hay que volver a empezar otra vez.

            Volver a ese complejo y enrevesado trabajo que es la búsqueda de empleo, en el cual tu eres tu propio jefe, la persona que ha de dar impulso a tu vida profesional. Y te preguntas ¿cuál son los pasos que he de dar ahora? Primero actualizar el CV, eso evidentemente es fundamental. ¿Y qué ha de tener un buen CV? Con respecto a mi experiencia es importante tres claves fundamentales: primera, ha de ser atractivo al ojo humano, “muy visual”; en segundo lugar, conviene que no sea muy largo, pero sí que desarrolles brevemente funciones que has realizado en las diferentes experiencias profesionales, ya que muchas veces damos por hecho que en tal puesto sea realizan tales funciones, pero esta es una regla que uno debe aprender: “¡Nunca des nada por hecho!”. Lo que para unos es de sentido común, para otros no tiene ni pies ni cabeza. Tercero y último punto, respetar la estructura básica de CV, es decir, datos personales de contacto, experiencia profesional, formación, competencias (es un apartado interesante que a veces obviamos sin darnos cuenta), idiomas, informática y otros datos de interés.

            Una vez que hemos puesto a tono el CV, hemos de revisar nuestros perfiles en las diferentes páginas webs y portales de búsqueda de empleo, prácticamente tenemos que gritar al mundo que “estamos disponibles de nuevo”. No nos podemos precipitar a inscribirnos en ofertas de algún portal si previamente no hemos actualizado todos nuestros datos, en particular los profesionales. Posteriormente es interesante hacer un sondeo por la zona en la que te interese trabajar, es decir, ¿qué empresas hay?, ¿de qué sectores?, ¿en cuáles puede encajar tu perfil?; e infórmate en sus páginas web o través de una llamada telefónica de cómo gestionan las candidaturas espontaneas, es decir, sí recepcionan el CV a través de su página web o de un correo electrónico, o en la ventanilla de la garita, este último procedimiento era lo habitual hace 10 años, pero a día de hoy antes de arriesgarte a llevar el CV a la empresa es mejor siempre informarse, ya que por la Ley de Protección de Datos muchas empresas no lo realizan, y así uno “se ahorra el viaje y el disgusto”.


            Por último, lo más importante es no desanimarse y tener muy claro lo que uno quiere. Parar un momento y definir claramente cuáles son tus prioridades e intereses, ¿en qué quieres trabajar?, ¿Cuál es tu puesto deseado?, ¿qué funciones conoces y puedes realizar?, ¿qué tipo de contrato y jornada quieres?, ¿cuál es tu banda salarial? (esta es una pregunta de manual). Y sobre todo, ser siempre muy sincero contigo mismo, ya que sí aceptas un trabajo con el que no vas a estar a gusto, porque no corresponde con lo que ansías no te sentirás implicado con ese proyecto y puede que te frustres. Y al final lo más importante y lo que busca en definitiva el ser humano es “ser feliz”.