Una pregunta que surge a
menudo en las entrevistas de trabajo suele estar relacionada con las competencias,
puntos fuertes y puntos débiles. Para responder correctamente a este tipo
de preguntas es importante hacer introspección, es decir, nos tenemos
que conocer muy bien a nosotros mismos. Todo el mundo tiende a responder estas
preguntas diciendo algo “bonito”, pero lo mejor siempre es ser sincero, ya que
puede que después el entrevistador te pida un ejemplo de esa competencia en tu
vida personal o en un trabajo desarrollado anteriormente. Por ello, cuanto
mejor nos conozcamos, mejor sabremos cuáles son las competencias que tenemos
más desarrolladas y en cuáles tenemos que trabajar para obtener un adecuado
grado de desarrollo.
Pero, ¿cuáles son las
competencias que más se valoran en el ámbito profesional? En este post
hablaremos de aquellas competencias que un entrevistador suele buscar en un
futuro candidato y daremos una breve definición de las mismas.
- Adaptación al cambio: es la forma en la que cada uno adecua su comportamiento a las diferentes situaciones que puedan surgir. En Psicología el término que se suele utilizar es resiliencia.
- Análisis y resolución de problemas: es la manera en la que la persona se enfrenta a un conflicto y propone soluciones lógicas al mismo.
- Aprendizaje e innovación: facilidad con la que la persona aprende, es original y creativa.
- Autocontrol: control y regulación de las emociones, sobre todo en situaciones de conflicto, ansiedad o estrés; respondiendo de una forma adecuada y con eficacia.
- Búsqueda de información: forma en la que la persona investiga, indaga y explora en temas que ayudarán a la mejora en la toma de decisiones.
- Comunicación: modo en la que la persona explica y transmite sus pensamientos y/o necesidades, de manera clara y constructiva.
- Desarrollo y/o dirección de personas: ayudar en el aprendizaje de tu equipo, proponiéndoles retos asequibles que fomenten sus herramientas y recursos.
- Impacto e influencia: forma en la que la persona puede llegar a influir y persuadir a su interlocutor para que este adopte su postura.
- Implicación, compromiso y responsabilidad: participación de la persona en una organización y sentimiento de pertenencia a la misma, por ende existe un respeto y se vela por el cumplimiento del objetivo común.
- Iniciativa: proactividad, anticipación a situaciones y necesidades futuras.
- Motivación y optimismo: es la forma en la que la persona afronta las situaciones con energía y positividad, gestionando la frustración.
- Orientación a la calidad, a los resultados y al cliente: son tres competencias distintas pero en todas el factor común es prestar atención o bien a la calidad, siendo meticuloso; o a los objetivos marcados; o, por último, las necesidades del cliente.
- Planificación y organización: es como la persona prioriza en las tareas a desempeñar, planificándolas de forma adecuada.
- Toma de decisiones: es la forma en la que la persona da respuesta a situaciones complejas con confianza y determinación.
- Trabajo en equipo: adaptación de la persona al grupo de trabajo y coordinación en dicho equipo.
Estás son algunas de la
competencias más valoradas por las empresas, sí bien es cierto que la
importancia de las misma dependerá también del análisis del puesto de
trabajo. Por ejemplo, para un puesto de tipo comercial es fundamental las
competencias “Orientación al cliente” e “impacto
e influencia”, mientras que para un puesto directo las competencias a valorar
podrían ser “Dirección y desarrollo de personas” y “Toma de decisiones”.
En resumen, lo más importante
es que cada uno reflexione acerca de sus comportamientos y analice cuales son
las competencias que tiene más desarrolladas y tomé conciencia de cuales son
aquellas importantes para su puesto de trabajo y en cuales debe trabajar para
mejorar.